Jose Pi
En el mundo al revés, la jose lo devuelve todo de nuevo a su lugar. Restituye la calma, alimenta la risa, acompaña la pena o la rabia.

La niña helado me mostró una lista de las 10 mejores heladerías de la ciudad. Fuimos a esa, que tenía helados de palta.
Mirar-me cuando la miro en una mirada que tiende al infinito -como el límite o la derivada o algo así me explicó mi hermano chico en el desayuno.
La sonrisa histriónica, la carcajada incontenible; la exuberancia de la ridiculez es nuestro lema. Como admitir que la vida es absurda y acoplarnos a ella sin recato.
Aún es un enigma lo de las fotos de lado y de frente. Pero el mundo está al revés, y quizás así estén derechas. Aunque qué es arriba y qué es abajo; no es de relativista, pero me pregunto, me pregunto, me pregunto. Quizás el cielo es la tierra y el sol a las 12 del mediodía está justo bajo nuestros cuerpos invertidos, colgando de nuestros pies, anclados a ese cielo térreo de anchas praderas revestidas de cemento.
El mundo al revés, dice Galeano.
Yo estoy de acuerdo; la jose también. El blog, pareciera.
Comentarios
Publicar un comentario